La subprefecta del Rímac, Cristina Calderón Ocrospoma, fue cesada de su cargo tras la acusación de estafa que pesa en su contra en torno a una falsa donación de módulos de vivienda para las más de 200 familias shipibas de Cantagallo afectadas por el incendio registrado en noviembre pasado.
Así lo informó el prefecto de Lima, Marcio Bendezú, quien precisó que ha pedido a la acusada que detalle lo ocurrido, y en función a ello las autoridades competentes tomarán las acciones correspondientes en caso se encuentre responsabilidad penal.
Al respecto Bendezú dijo que la subprefecta del Rímac viene de la gestión anterior y era una de los cuatro subprefectos que falta cambiar en Lima.
En la víspera, los dirigentes de la comunidad shipibo-konibo de Cantagallo denunciaron que para recibir los módulos de vivienda prefabricados era necesario depositar S/ 1,175 en una cuenta bancaria a nombre de Adelid Elías Mayta Sotillo y señalaron que la subprefecta Calderón los contactó para que coordinen la supuesta entrega.
Calderón declaró a un medio local que al igual que los pobladores, ella también fue víctima de la delincuencia, y que "estaba apurada cuando atendió a los pobladores".
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