sábado, 7 de marzo de 2020

LA ORACIÓN DE UNA ANCIANA POR SU NIETO GUERRILLERO Enrique Machado fue criado por su abuela, una mujer de oración quien le enseñó la palabra de Dios desde muy temprana edad. Después de abandonar la guerrilla, él se convirtió en pastor y comenzó a predicar el Evangelio de Jesús en Colombia.

La oración de una anciana  por su nieto guerrillero


Enrique Machado (nombre modificado por razones de seguridad) fue criado en las montañas de Colombia por su abuela materna que era sorda. Sin nada para comer y falta de afecto en casa, alimentó el deseo de convertirse en un rebelde armado.
La enseñanza de la Palabra de Dios y las oraciones de su abuela cambiaron el curso de su vida, quien dejó de formar parte de la guerrilla colombiana para convertirse en pastor en su país. Mientras su fe maduraba, Machado acompañó a su abuela a los servicios. 
“Cuando fuimos a la iglesia, ella me dijo: 'Escucha lo que el pastor está enseñando, y cuando lleguemos a casa, repítemelo'. Pensé que era un ejercicio de lectura, pero se ha convertido en discipulado”, dijo a la organización Open Doors. Las oraciones de la anciana penetraron su corazón.
A los 19 años, Machado se entregó a Jesús y decidió no unirse a los grupos armados. “Después de seis meses, comencé mi ministerio como predicador. Estaba tan apasionado que estaba caminando por las aldeas hablando sobre el Evangelio. Incluso caminé 11 horas en solo un día para predicar en una comunidad”, recuerda.
Pastoreó la primera iglesia a los 21 años y, a los 24 años, se casó. Fue amenazado de muerte, torturado y hasta despreciado, pero nada lo detuvo. Ante las amenazas, Machado se conmovió con una frase: "El arma que desarma es el amor". Hoy, Machado sigue evangelizando en los pueblos más peligrosos de Colombia, y su fe inspira a muchos.

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